
La resistencia bacteriana a los antibióticos es una de las mayores amenazas para la salud pública global del siglo XXI. Según la OMS, podría causar 10 millones de muertes anuales en 2050 si no se toman medidas. Y uno de los principales factores que contribuye a esta resistencia es el uso incorrecto de los antibióticos. En Farmacia Aribau 260 lo vemos a diario, y queremos ayudar con información clara y honesta.
¿Qué son los antibióticos y cómo funcionan?
Los antibióticos son medicamentos que actúan sobre bacterias: las matan (bactericidas) o impiden su multiplicación (bacteriostáticos). No tienen ningún efecto sobre los virus, que son la causa de la gran mayoría de catarros, gripes y faringitis. Esta confusión es el origen del error más frecuente.
Los 7 errores más comunes con los antibióticos
Error 1: Tomarlos para el catarro o la gripe
El 90 % de las infecciones respiratorias agudas (catarro, gripe, faringitis leve, bronquitis aguda) son de origen viral. Tomar antibióticos en estos casos no solo no sirve de nada, sino que mata la flora bacteriana beneficiosa y favorece el desarrollo de resistencias.
Error 2: Dejar el tratamiento antes de tiempo
Cuando uno se siente mejor, es tentador dejar el antibiótico. Pero hacerlo es un error grave: las bacterias más débiles mueren primero, mientras que las más resistentes pueden sobrevivir si el tratamiento no se completa. Esas bacterias resistentes se multiplican y la infección puede reaparecer más fuerte.
Error 3: Tomar antibióticos guardados de tratamientos anteriores
Cada antibiótico actúa sobre un espectro determinado de bacterias. Tomar el antibiótico que te sobró de la vez pasada sin diagnóstico médico puede ser ineficaz (si la bacteria no es sensible a ese antibiótico) o incluso enmascarar la infección real. Además, los antibióticos caducados pueden haberse degradado.
Error 4: Alterar la dosis o el horario
La pauta antibiótica está diseñada para mantener una concentración terapéutica constante en sangre. Saltarse dosis o tomarlas a horas muy irregulares puede hacer que esa concentración caiga por debajo del nivel eficaz, permitiendo que las bacterias se recuperen.
Error 5: No consultar las interacciones con alimentos
Algunos antibióticos tienen restricciones importantes con alimentos:
- Las tetraciclinas no deben tomarse con lácteos (el calcio reduce su absorción)
- Las quinolonas tampoco con lácteos, antiácidos ni suplementos de hierro o zinc
- Las lincosamidas mejor con el estómago vacío
- La amoxicilina puede tomarse con o sin alimentos
Consulta siempre el prospecto o pregunta a tu farmacéutico.
Error 6: No usar probióticos durante el tratamiento
Los antibióticos alteran la microbiota intestinal, lo que puede causar diarrea y otras molestias digestivas. Tomar un probiótico de calidad (con cepas documentadas como Lactobacillus rhamnosus GG o Saccharomyces boulardii) durante y después del tratamiento antibiótico ayuda a restaurar la flora. Tómalos con 2-3 horas de separación del antibiótico.
Error 7: No comunicar las alergias al farmacéutico
Si tienes alergia a la penicilina o a cualquier otro antibiótico, es imprescindible comunicarlo siempre que te prescriban medicamentos. Algunas alergias a la penicilina implican sensibilidad cruzada con cefalosporinas. Tu farmacéutico puede verificar que el antibiótico prescrito es seguro para ti.
La resistencia bacteriana: un problema de todos
Cada vez que se usan antibióticos de forma innecesaria o incorrecta, se contribuye a un problema colectivo. España es uno de los países de Europa con mayor consumo de antibióticos per cápita, lo que se traduce en tasas de resistencia más altas.
El programa PRAN (Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos) trabaja para reducir el consumo inadecuado. Las farmacias somos parte fundamental de esta solución: en España, los antibióticos solo pueden dispensarse con prescripción médica, y es importante que sea así.
¿Cuándo necesito realmente un antibiótico?
Solo un médico puede determinarlo. Algunos signos que sugieren infección bacteriana (y que requieren evaluación médica) son:
- Fiebre alta que persiste más de 72 horas
- Dolor de garganta intenso con exudado o adenopatías
- Dolor de oído en niños
- Síntomas de infección urinaria
- Heridas con signos de infección (enrojecimiento progresivo, calor, pus)
¿Tienes dudas sobre tu tratamiento antibiótico?
Consulta con nuestro equipo en Farmacia Aribau 260. Estamos aquí para ayudarte.